Menu Mar Viva

Búsqueda

 Palabra Clave


Archivos

Julio 2008
Junio 2008
Mayo 2008
Abril 2008
Marzo 2008
Febrero 2008
Enero 2008
Diciembre 2007
Noviembre 2007
Octubre 2007
Septiembre 2007
Agosto 2007
Julio 2007
Junio 2007
Mayo 2007
Abril 2007
Marzo 2007
Febrero 2007
Enero 2007
Enero 2006
Febrero 1997

 

 INFORMACIÓN, DOCUMENTOS Y ARTÍCULOS SOBRE NAVEGACIÓN, LEGISLACIÓN NÁUTICA, EL MAR...

Categorías

VER TODO
ARTÍCULOS NÁUTICA
BOE, Información Oficial
Boletines autonómicos
Mundo Marino
Recopilación Foro



Mundo Marino
 <<-Ant    Sig->>

CUANDO LO ESENCIAL (PARA LA VIDA EN EL MAR) ES INVISIBLE A LOS OJOS


Publicado el 01-01-2006
[Enviar a un amigo]    [Versión Imprimible]

Cuando estamos en la playa y decidimos remojarnos un poco, difícilmente pensamos en lo que nos está mojando. Agua, agua salada y poco más. Ciertamente sabemos que en esa agua viven peces, medusas, pulpos y calamares. Si llevamos gafas igual los vemos del mismo modo que vemos también las algas creciendo sobre las rocas. ¿De qué viven estos animales? ¿Cómo pueden vivir en el mar?

 

Por Dolors Vaqué y Josep M. Gasol
Dibujos: Laia Vaqué y Roser Vaqué
 

Institut de Ciències del Mar de Barcelona



Esta es la historia del alimento de los peces. Esta es la historia de aquello que no se ve, de lo que es invisible a nuestros ojos pero que en cambio es esencial. Esencial para que existan los corales, las medusas, las esponjas... y los peces en el mar. Esencial para que el mar esté lleno de vida, y esencial para que del mar podamos obtener comida. Con el permiso del Principito, vamos a explicar qué veríamos en el mar si tuviéramos un microscopio de bolsillo y, cuando nos bañamos en la playa observáramos lo que habita en el agua.

De entrada presentamos a los protagonistas: De color verde, las algas. Son el equivalente a las plantas terrestres, los árboles y arbustos que nos rodean. Pero mucho más pequeñas, dotadas de gran belleza microscópica. Para imaginarnos su tamaño, debemos mirar nuestro dedo pulgar y dividirlo en cien trozos. Y cada uno de estos trozos, dividirlo en diez partes. Éste sería el tamaño de las algas. Son de colores amarillos, marrones y verdes porque tienen unos pigmentos, unos tintes, que aparte de darles color les permite captar la energía del sol.: son la clorofila y los carotenos. Con esta energía las algas incorporan minerales disueltos (los nutrientes) en el agua de la misma forma que los árboles incorporan los nutrientes del suelo, hacen la fotosíntesis y crecen. Crecen al tiempo que se duplican y aumentan su masa. Aparte de los nutrientes y la luz, las algas necesitan dióxido de carbono que extraen del agua o de la atmósfera. Mientras las algas crecen y se dividen excretan sustancias ( la materia orgánica disuelta) y oxígeno. Aunque parte del oxígeno del agua proviene de la atmósfera, la contribución de las algas es muy importante para mantener las aguas suficientemente oxigenadas de forma que la mayoría de seres vivos puedan respirar. De hecho, se cree que todo el oxígeno de la atmósfera, que nos permite respirar, fue creado por las algas hace millones de años. Los siguientes protagonistas son las bacterias. Son todavía más pequeñas que las algas: puestas en fila, son necesarias veinte de ellas para poder llegar al tamaño de las algas. Las hemos pintado de rojo, pero no tienen este color. Su función es el utilizar la materia orgánica producida por las algas y volver a producir dióxido de carbono que puede volver a la atmósfera. En cierta manera realizan la función contraria a la de las algas. Pero también crecen. Los terceros protagonistas son los protozoos flagelados (los hemos pintado de amarillo en los dibujos) y los ciliados que no salen en los dibujos. Los protozoos están especializados en alimentarse de bacterias. Al comérselas las digieren y liberan nutrientes que pueden volver a ser captados por las algas. Y finalmente que dan los copépodos (pequeños crustáceos) que ya son algo más grandes (algunos incluso visibles a simple vista) y sus larvas, que se llaman nauplis. Copépodos y nauplis comen algas y son a su vez comidos por una gran cantidad de animales marinos, como las medusas, esponjas y corales y por las larvas de peces y los peces pequeños.

Cuando, por la razón que sea aparece una alta concentración de nutrientes en el agua de mar, y además hay luz solar, las algas pueden crecer.

Lo hacen dividiéndose y liberando parte de la materia orgánica en el medio (las cadenas del dibujo). Los nutrientes (nitratos, fosfatos y silicatos dibujados en forma de nubes) aparecen cuando los hombres arrojan residuos humanos o industriales en el mar, pero también pueden aparecer cuando hay temporales, o cuando los movimientos del agua de mar provocan que agua del fondo, fría y cargada de nutrientes suba a la superficie. A menudo, cuando las algas están empezando a crecer, muchas bacterias están inactivas, "dormidas" o en reposo y tardan un poco a ponerse a punto. Los copépodos no están presentes, o hay muy pocos de ellos y como crecen muy lentamente, les cuesta ponerse en marcha. En estos momentos las algas pueden llegar a crecer tanto que le dan color verde al mar. Fijaros cuando os bañéis, si el agua es verde sabréis que hay muchas algas en crecimiento.

En la segunda fase, los nutrientes empiezan a terminarse.

Hay muchas algas, y algunas empiezan a no tener suficientes nutrientes y a no poder "quitarse de encima" a las bacterias que, como las pulgas, rodean las algas en pero estado de salud e intentan no solo usar la materia orgánica excretada al exterior, sino también "comiéndoselas" a ellas ! (sorbiendo el alimento como si fueran garrapatas). Las algas con mejor salud pueden sacarse de encima a las bacterias. Los protozoos están comiendo muchas bacterias y por tanto cada vez hay más. Las nauplis de los copépodos empiezan a comerse algunas algas y protozoos.

Unos días después, las cosas han cambiado.

No hay casi nutrientes, la mayor parte de las algas está muy poco saludable, rodeada por bacterias que las degradan, y los copépodos se están comiendo muchas otras algas. A menudo las propias algas se agrupan formando partículas que se van hacia el fondo y que, cuando estamos nadando a veces se pueden observar. Los copépodos también pueden comerse a los protozoos y a veces las bacterias pueden volver a crecer, puesto que los copépodos son algo chapuceros y al comer liberan mucha materia orgánica. Cuando ya no hay algas, las bacterias no tienen más comida, y se vuelven a situar en reposo, haciendo la siesta esperando tiempos mejores.

Y vuelta a empezar ! No hay algas, y el agua vuelve a ser azul o transparente, Muchos de los copépodos serán comidos por peces y deberemos esperar otra ocasión para que vuelva a haber minerales, para que vuelvan a existir nutrientes que permitan a las algas crecer, y a las bacterias, y a los copépodos, etc...

De hecho las cosas son más complicadas de como lo hemos dibujado: nos faltan los virus, y existen algas tan pequeñas como las bacterias y algas tan grandes como los copépodos. Incluso existen algas que comen bacterias, protozoos y otras algas, de la misma manera que en tierra existen las plantas carnívoras ! Pero de momento es suficiente con lo explicado. Todo sucede sin que lo notemos. Pero si no sucediera... no podríamos comer aquellos platos de pescado que tanto nos gustan!

¿Es o no es esencial, al tiempo que fascinante, todo lo que pasa en el mar y es invisible a nuestros ojos?