LAS REGATAS DE VUELTA AL MUNDO. TÁCTICA Y OCEANOGRAFÍA

Franja de los vientos del oeste

Por Clara Rovira


Agradezco los comentarios y correcciones a:

Albert Bargués Cardelús, Navegante oceánico.

Pablo Sangrar Inciarte, Dr. Ciencias del Mar del Grupo de Oceanografía Física de Canarias de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria


Una vez llegan al cabo de Buena Esperanza, empezarán a navegar con los vientos del oeste. Estos vientos se encuentran entre los 35º y 65º Sur durante todo el año. Aquí es donde encontrarán los vientos más fuertes de toda la regata. Estos vientos alcanzan frecuentemente la fuerza de temporal. Será la zona donde podrán encontrar más peligros para la navegación, olas grandes, icebergs y growlers, ballenas...

Al pasar el cabo de Buena Esperanza, se encontrarán con la Corriente de Agujas, que desciende por la costa oriental de Sud África, esta corriente se va deshaciendo en diferentes filamentos que toman un rumbo hacia  el oeste cuando llegan al cabo de Buena Esperanza. Y enseguida a medida que van descendiendo y avanzan hacia el este dejarán de sentir la Corriente de Agujas y estarán encima de la Corriente Circumpolar Antártica.

La Corriente Circumpolar Antártica es una corriente del este producida por la franja de vientos del oeste, tiene una gran importancia tanto a nivel biológico como oceanográfico. 


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OLAS

Las olas grandes mal tomadas pueden llegar a ser muy peligrosas para los navegantes porque pueden hacer volcar a la embarcación.

Una gran ola que coja de lado al catamarán podrá hacerlo volcar. Un catamarán, el peligro que tiene es que si vuelca no se puede adrizar solo, por tanto ya no habrá quien lo haga poner derecho.

También puede pasar que coja la ola de proa y claven la proa de los patines (en particular el de sotavento) de forma que saldrían catapultados hacia delante.

Aún que en esta zona tenemos las olas más grandes del mundo con una altura ciertamente considerable, también tenemos que decir que son muy largas y por tanto son como montañas que vamos subiendo y después descendemos haciendo unas planeadas espectaculares.

Se han medido alturas máximas de ola de 30 metros, siendo la media de 5 metros.

 

ICEBERGS Y GROWLERS

La presencia de icebergs es usual por las latitudes por donde navegarán, 50-60 º Sur, además se trata del verano en el hemisferio sur y por tanto, es cuando se desprenden más témpanos de hielo del continente antártico.

Los icebergs no son tan peligrosos para la navegación como los hielos más pequeños (growlers) ya que pueden ser detectados por los radares que llevan a bordo.

Los growlers son hielos más pequeños, que se van desprendiendo de los icebergs, flotan sin apenas sobresalir de la superficie del mar, y no pueden ser detectados por los radares, pero tienen una medida suficientemente grande para que en un impacto con un barco, pueda provocarle una vía de agua.

 

BALLENAS

Las ballenas son usuales por estos mares ya que hay una franja llamada Convergencia antártica, que es de las más ricas en alimento de todos los océanos, y es un lugar donde las ballenas de todo el mundo vienen a alimentarse durante el verano antártico.

Esta zona es rica en alimentos porque tenemos dos corrientes marinas en direcciones opuestas que provocan una subida de nutrientes (nitratos, fosfatos..) del fondo (donde están depositados) hacia la superficie. Esta riqueza de nutrientes hace que haya una proliferación de crecimiento de pláncton (organismos que viven en suspensión a la deriva de vientos y corrientes), sobretodo del llamado KRILL (un crustáceo), que es una especie de gamba pequeña.

El Krill es la principal dieta de las ballenas y de otros animales marinos que se encuentran en estas latitudes (focas, pingüinos, aves marinas...).

 Por tanto no es extraño que podamos tener un choque con una ballena, ya que además, no la podemos detectar con el radar.

En esta franja entre 40 y 70º de latitud, el régimen de vientos está generado por un sistema de depresiones (giros horarios en el hemisferio sur) que circulan alrededor de la Antártida. Según como cojamos estas depresiones, nos podemos encontrar con un viento contrario a nuestra navegación, un viento del este. Esto normalmente sucede cuando los barcos bajan demasiado de latitud. Por tanto tienen que navegar siempre dejando el centro de las depresiones a estribor, aunque la derrota ortodrómica (la que tiene la distancia más corta) pasa muy abajo, hasta latitudes de 70º. Aquellos navegantes que se arriesguen a buscar la derrota más corta en millas se arriesgan a dejar el centro de las depresiones a babor y por tanto a encontrar vientos fuertes en contra.

Los vientos aumentan de intensidad a medida que descendemos de latitud, por eso a los vientos que encontramos en los 40º se los llama “40 rugientes” , a los que encontramos a los 50º “50 aullantes” y a los de los 60º “60 udolantes”. Todo esto haciendo referencia al ruido que oímos cuando navegamos por estos mares.

Estos vientos del oeste son los de más largo recorrido sobre el mar de todo el mundo, dan la vuelta al mundo sin ningún obstáculo. Provocan una corriente marina del oeste, la Corriente Circumpolar Antártica, la corriente más larga del mundo, que da la vuelta al globos por esta latitud sin encontrar obstáculos.

Al tener un viento tan fuerte y constante que recorre una distancia tan larga sobre el mar, lo que provoca es la generación de un oleaje muy grande. Por estas latitudes será donde encontraremos las olas más grandes del mundo.

La ruta más corta para dar la vuelta por estas latitudes los hace descender hasta el continente antártico, es la ruta ortodrómica, pero los barcos harán una ruta mixta ya que bajar tanto implica encontrarse con más dificultades (más hielos, más viento) y con la posibilidad de sobrepasar el centro de las depresiones y encontrar vientos en contra. Los barcos con la táctica más conservadora seguirán una derrota más larga, sin descender tanto de latitud, pero con menos peligros para la navegación. El tramo donde bajarán más al sur es la zona del Pacífico ya que el continente Antártico en esta zona tiene el mar de Ross que llega tierra adentro como un gran golfo, de forma que la influencia de este continente no se deja sentir tanto.

En esta zona es fácil sufrir roturas de material, toda la embarcación está sometida a unas fuerzas y tensiones muy grandes que hace que sufra y que se produzcan roturas en las zonas más debilitadas.

Otro elemento que contribuye a dificultar la navegación es el frío, la temperatura pocas veces baja de los 0º pero la intensidad del viento unido a la humedad ambiental hacen que la sensación de frío sea muy grande. Pueden tener bajo estas condiciones una sensación de frío de 30 a 35 grados bajo cero.

Imaginaros tener que trabajar en el barco en estas condiciones, el barco está siempre mojado debido a las olas y el viento, el viento sopla muy fuerte y no oímos nada más que los aullidos del viento, vamos vestidos con mucha ropa que puede dificultar nuestro movimiento y recibimos rociones continuos de agua congelada.

Durante la etapa del Sur,  tienen una dificultad añadida, y es que el recorrido de la regata pasa por el estrecho de Cook entre las dos islas de Nueva Zelanda. Se trata de una dificultad más ya que es un estrecho  de pocas millas con unas corrientes y contracorrientes muy fuertes, donde los vientos se acanalan y se aceleran debido al efecto embudo que producen las dos islas.

 

Cabo de Hornos

A lo largo de toda la historia de la navegación, el Cabo de Hornos ha sido considerado como un punto mítico por todos los navegantes, aquellos navegantes que habían pasado por el Cabo de Hornos, podían ponerse un pendiente en la oreja y eran respetados como  grandes navegantes.

Esta fama que tiene el Cabo de Hornos no es gratuita, el Estrecho de Drake, que es el paso de navegación que queda entre el Cabo de Hornos y la Antártida, está situado entre las latitudes de 40 y 65º Sur. Es un paso de corrientes muy fuertes del oeste y de olas altas y cortas que rompen.

 

En el Estrecho de Drake podemos tener el oleaje más peligroso y vientos más fuertes de todo el recorrido. 

Debido a la aceleración del viento en esta zona y el cruce de varios tipos de oleaje que entran en resonancia, las olas ganan mucha altura rompiendo por su extremo superior.  

En esta zona se puede pasar de tener buenas condiciones de navegación o hasta calma a tener una gran tormenta y una mar muy formada en cinco minutos.

El régimen de vientos para esta zona se acanala, tenemos por un lado el sistema montañoso de los Andes, que hace de pared frente a los vientos del oeste que chocan con el continente de Sur América y por tanto los desvía hacia el sur, y por otro lado tenemos el continente antártico.

Por tanto será una zona de vientos más fuertes, con mar más formada y con más corriente.

 

Mapa de Isóbaras del 15/12/99 en la región del Paso de Drake. Notar el sistema de borrascas que va barriendo el Paso de Drake. Tal y como se explica en el texto, és crítico poderlas dejar siempre a estribor para tener vientos favorables (en el hemisferio sur los vientos giran en el sentido horario alrededor de las borrascas). 
Notar así mismo como están de empaquetadas las isóbaras en las proximidades del Cabo de Hornos, indicando la aceleración (intensificación) del viento.
(Fuente: http://www.cicyt.es/ugbo/Hesperides/  .Diario de a bordo del 15/12/99)  

 

En el próximo capítulo:

La subida por el Atlántico