Cuando estamos
en la playa y decidimos remojarnos un poco, difícilmente pensamos en lo que
nos está mojando. Agua, agua salada y poco más. Ciertamente sabemos que en
esa agua viven peces, medusas, pulpos y calamares. Si llevamos gafas igual
los vemos del mismo modo que vemos también las algas creciendo sobre las rocas.
¿De qué viven estos animales? ¿Cómo pueden vivir en el mar?
Esta es la historia
del alimento de los peces. Esta es la historia de aquello que no se ve, de
lo que es invisible a nuestros ojos pero que en cambio es esencial. Esencial
para que existan los corales, las medusas, las esponjas... y los peces en
el mar. Esencial para que el mar esté lleno de vida, y esencial para que del
mar podamos obtener comida. Con el permiso del Principito, vamos a explicar
qué veríamos en el mar si tuviéramos un microscopio de bolsillo y, cuando
nos bañamos en la playa observáramos lo que habita en el agua.
De entrada presentamos a los protagonistas:
De color verde, las algas. Son el equivalente a las plantas terrestres, los
árboles y arbustos que nos rodean. Pero mucho más pequeñas, dotadas de gran
belleza microscópica. Para imaginarnos su tamaño, debemos mirar nuestro dedo
pulgar y dividirlo en cien trozos. Y cada uno de estos trozos, dividirlo en
diez partes. Éste sería el tamaño de las algas. Son de colores amarillos,
marrones y verdes porque tienen unos pigmentos, unos tintes, que aparte de
darles color les permite captar la energía del sol.: son la clorofila y los
carotenos. Con esta energía las algas incorporan minerales disueltos (los
nutrientes) en el agua de la misma forma que los árboles incorporan los nutrientes
del suelo, hacen la fotosíntesis y crecen.
Crecen al tiempo que se duplican y aumentan
su masa. Aparte de los nutrientes y la luz, las algas necesitan dióxido de
carbono que extraen del agua o de la atmósfera. Mientras las algas crecen
y se dividen excretan sustancias ( la materia orgánica disuelta) y oxígeno.
Aunque parte del oxígeno del agua proviene de la atmósfera, la contribución
de las algas es muy importante para mantener las aguas suficientemente oxigenadas
de forma que la mayoría de seres vivos puedan respirar.
De hecho, se cree que todo el oxígeno de
la atmósfera, que nos permite respirar, fue creado por las algas hace millones
de años. Los siguientes protagonistas son las bacterias. Son todavía más pequeñas
que las algas: puestas en fila, son necesarias veinte de ellas para poder
llegar al tamaño de las algas. Las hemos pintado de rojo, pero no tienen este
color. Su función es el utilizar la materia orgánica producida por las algas
y volver a producir dióxido de carbono que puede volver a la atmósfera. En
cierta manera realizan la función contraria a la de las algas. Pero también
crecen. Los terceros protagonistas son los protozoos flagelados (los hemos
pintado de amarillo en los dibujos) y los ciliados que no salen en los dibujos.
Los protozoos están especializados en alimentarse de bacterias. Al comérselas
las digieren y liberan nutrientes que pueden volver a ser captados por las
algas.
Y finalmente que dan los copépodos
(pequeños crustáceos) que ya son algo más grandes (algunos incluso visibles
a simple vista) y sus larvas, que se llaman nauplis. Copépodos y nauplis comen
algas y son a su vez comidos por una gran cantidad de animales marinos, como
las medusas, esponjas y corales y por las larvas de peces y los peces pequeños.
Cuando, por la razón
que sea aparece una alta concentración de nutrientes en el agua de mar, y
además hay luz solar, las algas pueden crecer.

Lo hacen dividiéndose y liberando parte de la materia orgánica en el medio
(las cadenas del dibujo). Los nutrientes (nitratos, fosfatos y silicatos dibujados
en forma de nubes) aparecen cuando los hombres arrojan residuos humanos o
industriales en el mar, pero también pueden aparecer cuando hay temporales,
o cuando los movimientos del agua de mar provocan que agua del fondo, fría
y cargada de nutrientes suba a la superficie. A menudo, cuando las algas están
empezando a crecer, muchas bacterias están inactivas, "dormidas" o en reposo
y tardan un poco a ponerse a punto. Los copépodos no están presentes, o hay
muy pocos de ellos y como crecen muy lentamente, les cuesta ponerse en marcha.
En estos momentos las algas pueden llegar a crecer tanto que le dan color
verde al mar. Fijaros cuando os bañéis, si el agua es verde sabréis que hay
muchas algas en crecimiento.
En la segunda fase,
los nutrientes empiezan a terminarse.

Hay muchas algas, y algunas empiezan a no tener suficientes nutrientes y a
no poder "quitarse de encima" a las bacterias que, como las pulgas, rodean
las algas en pero estado de salud e intentan no solo usar la materia orgánica
excretada al exterior, sino también "comiéndoselas" a ellas ! (sorbiendo el
alimento como si fueran garrapatas). Las algas con mejor salud pueden sacarse
de encima a las bacterias. Los protozoos están comiendo muchas bacterias y
por tanto cada vez hay más. Las nauplis de los copépodos empiezan a comerse
algunas algas y protozoos.
Unos días después,
las cosas han cambiado.

No hay casi nutrientes, la mayor parte de las algas está muy poco saludable,
rodeada por bacterias que las degradan, y los copépodos se están comiendo
muchas otras algas. A menudo las propias algas se agrupan formando partículas
que se van hacia el fondo y que, cuando estamos nadando a veces se pueden
observar. Los copépodos también pueden comerse a los protozoos y a veces las
bacterias pueden volver a crecer, puesto que los copépodos son algo chapuceros
y al comer liberan mucha materia orgánica. Cuando ya no hay algas, las bacterias
no tienen más comida, y se vuelven a situar en reposo, haciendo la siesta
esperando tiempos mejores.
Y vuelta a empezar
! No hay algas, y el agua vuelve a ser azul o transparente, Muchos de los
copépodos serán comidos por peces y deberemos esperar otra ocasión para que
vuelva a haber minerales, para que vuelvan a existir nutrientes que permitan
a las algas crecer, y a las bacterias, y a los copépodos, etc...
De hecho las cosas
son más complicadas de como lo hemos dibujado: nos faltan los virus, y existen
algas tan pequeñas como las bacterias y algas tan grandes como los copépodos.
Incluso existen algas que comen bacterias, protozoos y otras algas, de la
misma manera que en tierra existen las plantas carnívoras ! Pero de momento
es suficiente con lo explicado. Todo sucede sin que lo notemos. Pero si no
sucediera... no podríamos comer aquellos platos de pescado que tanto nos gustan!
¿Es o no es esencial,
al tiempo que fascinante, todo lo que pasa en el mar y es invisible a nuestros
ojos?